Qué necesitas antes de empezar una web

¿Quieres preparar una nueva web? Aunque cada proyecto es diferente y tiene distintas necesidades, mi intención con este post es ayudarte a conocer qué necesitas tener y saber antes de empezar con un proyecto web. Toma nota de los aspectos que debes de trabajar para conseguir una web de diez.

 

Buscar tiempo para involucrarte en el proyecto

Participa activamente en el proceso en cada fase desde el principio, sobre todo en aquellas en las que se requiera tu opinión y tu validación. Es tu proyecto, tu empresa, tu web, búscale tiempo y una vez te pongas a ello, dedícale tiempo y atención. Si puedes prever semanas con menos tiempo, busca en quién delegar o contrata a alguien que haga por ti ciertas tareas. ¡que el ritmo no pare, no pare, no!

Empieza planteándote un plazo de tiempo para el proyecto, una fecha tanto de inicio como de fin. Ten claro cuando tendrás el tiempo y el dinero para la web. Esto es un básico para evitar una web que tarde una eternidad en terminarse y acabemos desmotivamos.

Hay clientes que prefieren no trabajar con un cronograma, pero yo siempre que tengo ocasión los uso para gestionar el tiempo y las tareas del proyecto. Así convierto el proyecto en ‘entregables’ que nos motivan para seguir avanzando. Optimizando la gestión del tiempo en un proyecto web, aumentamos las posibilidades de éxito.

Conocer lo que vendes

El punto de partida será conocer con suficiente profundidad y detalle el negocio. Tener conocimiento de lo que vendes permite detectar las necesidades de la web y fijar objetivos en el momento oportuno.

¿Vendes clases de yoga online? ¿Para quién? ¿Cuánto valen? ¿Cómo se contratan? ¿Cómo se van a pagar? ¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de tus servicios?

Si se trata de productos, deberemos conocer en detalle qué opciones ofreces, cuál es su ciclo de vida, el tema del reparto, etc.

Toda esa información tienes que saber transmitirla para poder desarrollar mucho mejor mi trabajo y ofrecer soluciones apropiadas.

No tiene sentido tener confusión y dudas sobre qué vendes antes de empezar con la web. El desarrollo de un proyecto web se encarece si hay que estar dando pasos atrás para modificar lo relacionado con los servicios y productos, porque esto supone tocar el diseño, el contenido y lo que se haya construido hasta la fecha. Es un error con el que me he topado en varias ocasiones y que no facilita el satisfactorio desarrollo del proyecto web. 

Conocer a quién quieres venderle

Entender al cliente ayuda a diseñar una web atractiva orientada a cumplir sus expectativas. Cuánto más conozcas a tu público, mayores posibilidades tendrás de ofrecer una excelente experiencia de usuario. Por este motivo, es necesario tener presente al cliente desde las fases iniciales del proyecto web.

Aquí hay que distinguir entre definir el target o construir nuestros buyer persona. Dependiendo de nuestros recursos y de las necesidades del proyecto, será recomendable trabajar una u otra.

El target consiste en determinar nuestros segmentos de clientes a grandes rasgos (empresas, adolescentes, opositores…) y el buyer persona implica definir de manera muy concreta nuestros perfiles de personas (Juana Pérez, 38 años, directora de marketing, tiene buen gusto por lo estético y le gusta la claridad en la entrega de información…).

De cara al diseño de la web, utilizaremos la info trabajada para decidir y juzgar la eficacia de los distintos elementos y secciones de la web a lo largo del proceso de diseño.
 

¿Qué expectativas tendrá de tus servicios o productos? ¿La mayoría de las visitas se harán desde un dispositivo móvil? ¿En qué idioma? ¿Qué tipo de contenido les gusta consumir? ¿Cuáles son sus necesidades de información? ¿Cómo te buscan?

Darle respuesta a este tipo de cuestiones nos acerca a establecer el contenido de la web. Al conocer qué contenido consumen y qué necesitan realmente de nosotros, nos acercaremos aún más a esa persona real que está dispuesto a pagar por tu producto o servicio.
 
 

Tener referencias, poner ojos en la competencia

¿Qué está haciendo tu competencia?

Tener una identidad corporativa

Esto quiere decir que antes de empezar con la web debes tener: logo, paleta de colores, tipografías y todo aquel elemento gráfico y visual que forme parte de tu marca. Cuanto más trabajado y definido todo, mejor.

Lectura recomendada: ¿Necesito una marca o un logo?

En muchos proyectos webs he recomendado un restyling de la marca, es decir, rediseñar la identidad corporativa para mejorar el éxito de la web. Construir una web para una empresa cuyo logo está desfasado o no tiene identificado sus colores corporativos, es una clara señal que antes de empezar con la web, necesitan trabajar primero la marca. 

Elige bien en quién responsabilizas tu identidad de marca, no puedes dejar en manos de cualquier la base de la imagen de tu empresa.Si necesitas ayuda con esto, déjame recomendarte a mis colaboradores.

 

Elegir el nombre de dominio y hosting

En el caso de una nueva web desde cero, hay que contratar el dominio y hosting. Lo más cómodo es ambas estén en la misma empresa.

El dominio es por ejemplo: amazon.com, nombreempresa.com. Si es una empresa de nueva creación, la elección del nombre habrá ido de la mano a la disponibilidad del dominio.

El plan de hosting debe elegirse en función de las necesidades del proyecto (Número de visitas estimadas, dominios necesarios, capacidad de almacenamiento…)

Yo trabajo desde hace años con Siteground.

Pensar en las funcionalidades

Cuando se habla de funcionalidades en el ámbito de la web, nos referimos a las funciones y procesos que se van a llevar a cabo en la web. Los requisitos técnicos, plugins o desarrollo a medida, dependen de ellos.

Ejemplos de funcionalidades:

  • sistema de reservas
  • formulario de contacto
  • tienda online
  • sistema de compra de tickets
  • inscripciones y pagos online
  • área privada para usuarios
  •  cuestionarios privados para clientes
  • integración con mailchimp, analytics, facebook…

Este aspecto influirá mucho en el presupuesto. No es lo mismo construir una web informativa simpleque tendrá un formulario de contacto a una página web de una empresa de turismo activo con un sistema de reservas de alojamiento y un sistema de compra de tickets para actividades, por ejemplo.

Tener claro qué funciones quieres antes de solicitar un presupuesto es lo ideal, aunque también es cierto que muchas empresas no se plantean la digitalización de ciertos procesos hasta que el proyecto web está en marcha.

El proyecto de una web es una estupenda oportunidad para digitalizar procesos en la empresa. Desde recoger CVs, a inscripciones en campamentos, pasando por cuestionarios para recopilar información de tu cliente, muchos procesos pueden digitalizarse y aportar seguridad y eficiencia a la empresa.

Cada vez más, el entorno digital de una empresa tiene su base en su web, a través de la cual puede prestar servicios que los clientes puedan gestionarlos desde el móvil.

Definir quién creará el contenido

Una vez conoces lo que vendes, a quién se lo quieres vender y has diseñado tu estilo, es el momento de centrarnos en qué contenido es el que necesitamos.

El contenido es prácticamente todo en una web: textos, imágenes, vídeos, podcasts… Es la manera en la que interactuarás o conversarás con tu cliente. Tenemos que interesar al usuario al mismo tiempo que reforzamos nuestros objetivos.

¿Quién va a escribir los textos? ¿Quién va a preparar las imágenes o los vídeos? Mi consejo es delegar en otros profesionales todo lo que se pueda. Por ejemplo, los textos de una web son super importantes, porque saber generar textos persuasivos, es decir, que empujen al usuario a tomar acción, no es una tarea fácil. Si puedes, contrata a un freelance para redactar tus textos.

Cada proyecto es diferente y cuenta con más o menos recursos. En base a esto, lo organizamos de una forma u otra.

 

Gestionar tu presupuesto

Lo primero piensa qué presupuesto tienes para gastarte. No tiene por qué ser un pago único. Un proyecto digital se puede dividir en fases para controlar mejor los gastos, por ejemplo, podemos establecer una primera parte en la que se desarrollen 3 páginas y una segunda en la que se añadan funcionalidades y páginas nuevas.

Distribuir el gasto en varios meses tiene también la ventaja de establecer prioridades y tener tiempo para pensar en los pasos que quieres ir dando.

Una vez la web esté terminada, los gastos para mantenerla irán asociados a:

  • La renovación de dominio y hosting, 100€ aprox. cada año.
  • Cuotas de mantenimiento anual de algunos plugins. Esto puede variar dependiendo de la cantidad y del tipo de plugin adquirido.
  • Soporte, para actualizar el software y otras tareas de mantenimiento o mejoras.

Saber que hay un después...

Cuando terminemos tu web toca poner en marcha acciones de marketing digital para potenciar la visibilidad de tu web.

Las acciones dependerán de varios factores, lo importante es tener claro tus objetivos y estrategias, será el momento de pensar en hacer campañas en Google Ads, Facebook Ads, Instagram…

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